Las Empresas Sociales autosuficientes están entrando en el mercado. ¿Revolucionarán la economía tradicional?


Kalina Wilk, directora de comunicaciones de 89 Poland

La llegada de las empresas sociales autosuficientes puede hundir a las empresas tradicionales porque facilitará un aumento radical de la eficiencia social, ambiental y económica. Por eso, lo que es una gran oportunidad para algunos, podría suponer una amenaza mortal para otros“, advierte el doctor Bolesław Rok, profesor de la Academia Leon Koźmiński.

¿Qué significa realmente “impacto positivo”?

Cada vez más empresas consideran los beneficios económicos como algo secundario. No se trata de cuánto ganan, sino de qué impacto tendrán sus acciones en el medio ambiente. Sus valores más importantes son los derechos humanos, la sostenibilidad ambiental y el apoyo a la comunidad local. Por lo tanto, utilizan productos ecológicos y apoyan el comercio justo. En lugar de dividir el excedente de ingresos, apoyan causas sociales. ¿Tiene esto algún sentido? Sí, porque estos negocios se crean ante la necesidad de tener un impacto social y la convicción de que el activismo puede conseguirlo. Los beneficios económicos dan para cubrir las necesidades básicas de las personas implicadas y seguir teniendo la oportunidad de cambiar el mundo

¿Cómo es en la práctica? Las ESA buscan tener ingresos a la vez que romper con los estereotipos.

Si aún no has comido en “Kuchnia Konfliktu”, asegúrate de hacerlo en tu próxima visita a Varsovia. Es un lugar que emplea a personas exiliadas, para las cuales entrar al mercado laboral polaco es a menudo un gran desafío. La comunidad de Kuchnia Konfliktu es muy diversa y gracias a ello han conseguido crear un espacio único donde puedes probar platos de todo el mundo. Cenar en este restaurante no es sólo una oportunidad para comer deliciosa comida vegetariana, sino también para experimentar otras culturas.

Los empleados de la Kuchnia Konfliktu también organizan talleres culinarios, rompiendo los estereotipos dañinos sobre el exilio y fomentando el diálogo intercultural. Kuchnia Konfliktu es un lugar popular para organizar eventos que sensibilicen sobre la discriminación o sobre cooperación transnacional. El año pasado, junto con la Fundación Go’n’Act de Breslavia, Kuchnia Konfliktu organizó un interesante proyecto titulado “Conozcámonos desde la cocina”, que animaba a los habitantes de Breslavia a invitarse unos a otros a cenar y a cocinar juntos.

Al igual que otros restaurantes, Kuchnia Konfliktu está sufriendo gravemente los efectos de la crisis de la COVID-19, y se le puede ayudar donando dinero en la web “zrzutka.pl”, contratando sus servicios de catering o comprando sus conservas vegetarianas caseras.

¿Por qué buscamos una alternativa al actual sistema económico?

Los modelos comerciales tradicionales se basan en el deseo de aumentar los beneficios económicos mediante el incremento de la producción y el consumo. Esto a menudo acarrea la sobreexplotación de los recursos naturales y la disminución de los estándares de empleo. El sistema actual nos conduce al cambio climático y a una estratificación social sin precedentes. La epidemia de COVID-19 ha hecho aún más evidentes las consecuencias negativas de depender a largo plazo de un sistema económico en el que el dinero es lo más importante.

Una vez más, serán los pobres los más afectados por la actual crisis económica. La oportunidad de trabajar a distancia es un privilegio de las profesiones que requieren una educación superior. Además, el acceso universal a la educación es un mito en la situación actual. Muchos niños polacos están excluidos de las clases online debido a la falta de un ordenador privado o a las malas condiciones de la vivienda. Lamentablemente, los pisos con una sola habitación son la realidad de muchas familias polacas. Y aunque la falta de acceso a Internet puede parecer impensable en el siglo XXI, resulta que sigue siendo un problema, especialmente fuera de las grandes ciudades. Todo lo anterior aumentará aún más la estratificación social.

Ya antes de la pandemia, los especialistas destacaron que el modelo económico actual conducía a desigualdades alarmantes. En Polonia se habla cada vez más del “techo de cristal”: una situación en la que una persona, por el mero hecho de su origen, no tiene suficientes oportunidades de desarrollo y, por lo tanto, ninguna posibilidad de progreso social. A esto se le suma que los padres que sí que disponen de recursos suficientes para educar a sus hijos, hacen todo lo posible por garantizarles un comienzo sencillo: los inscriben en clases extraescolares de idiomas, los envían a intercambios internacionales y finalmente los ayudan a encontrar un empleo de prestigio. Sin embargo, la reserva de empleos de alto rendimiento es limitada y en Polonia está fuertemente vinculada al nacimiento y al estatus social.

El doctor Ryszard Szarfenberg, profesor de la Universidad de Varsovia, subrayó que “incluso los analistas del Fondo Monetario Internacional, quienes no pueden ser acusados de defender creencias socialistas, han demostrado que demasiada desigualdad es desfavorable desde una perspectiva puramente económica (…), la desigualdad no sólo obstaculiza la construcción de una sociedad solidaria y sostenible (…) que no se vea desgarrada por los conflictos, sino que también tiene un impacto negativo en el crecimiento económico y la actividad económica”.

¿Es la situación realmente tan mala?

Según el último informe de la Oficina del Censo [1] publicado en septiembre de 2019, las desigualdades económicas en los Estados Unidos han alcanzado su nivel más alto en 50 años. En Polonia se pueden observar tendencias similares. Según la investigación realizada por los economistas del Laboratorio de Desigualdades Mundiales (WIL), apenas el 10% de los polacos con mayores ingresos representan el 40% de los ingresos totales [2]. El mismo estudio indica que, entre 39 países europeos, Polonia es el estado con el mayor nivel de desigualdad económica. Se trata del mayor aumento de la desigualdad desde 1980.

La crisis económica desencadenada por la pandemia, sumada a las actuales desigualdades sociales y a la gravedad cada vez mayor del cambio climático, no puede resolverse sin introducir cambios fundamentales en el sistema. La situación exige poner los valores sociales, como el bien común, el medio ambiente o los derechos humanos, por encima de los beneficios empresariales. Y “en la reconstrucción actual del sistema económico, las empresas sociales son más necesarias que nunca”, como insiste Tara Andersons [3], una curtida activista que apoya la idea de la responsabilidad social.

Curiosamente, según el estudio de Harvard Business Review 2015, también el 80% de los directores ejecutivos mundiales creen que “la implementación de una misión social clara en sus empresas tendría un impacto positivo no sólo en su reputación, sino también en sus operaciones y beneficios. Desgraciadamente, sólo un tercio de las empresas lo hacen en la práctica. El liderazgo basado en valores más allá de un mero póster en la pared de la empresa parece una salida razonable”. [4]

Entonces, ¿cuál es la alternativa?

La Empresa Social, cuyo objetivo más importante no es maximizar los ingresos sino aliviar los problemas sociales, culturales o ambientales, es un modelo de negocio cada vez más popular en el extranjero. En Polonia, “Nunca antes se había observado una búsqueda y propuesta de soluciones tan grande, con la participación de activistas sociales, (…) líderes empresariales (…) y creadores de tecnologías modernas…”. Y todas estas actividades económicas tienen un objetivo común: aumentar el impacto social. Las Empresas Sociales son negocios rentables y autosuficientes, pero sus valores centrales están establecidos en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

En las publicaciones polacas el término más común para estas empresas es el de “empresa social”. Sin embargo, todavía no es un nombre comúnmente aceptado. Hay gente que también se refiere a ellas como “empresa de impacto positivo”, “empresa socialmente responsable” o “nueva empresa social”.

Aunque cada vez más empresas polacas ponen en primer lugar su misión social y su impacto en el medio ambiente, todavía no existe una base jurídica que defina claramente ese modelo empresarial. Esto a menudo puede confundir a las “empresas de influencia positiva” con las organizaciones sin ánimo de lucro, las fundaciones, las ONG o las cooperativas, las cuales tienen que cumplir una serie de requisitos adicionales. En las cooperativas, por ejemplo, el 50% de los fundadores tienen que estar socialmente excluidos. Además, la Oficina Central de Estadística, en sus informes sobre las empresas sociales, contabiliza principalmente a las fundaciones y cooperativas. Esto demuestra que en Polonia todavía queda mucho camino por recorrer antes de que el Estado reconozca el potencial de las empresas sociales, lo cual no implica que su popularidad no esté creciendo muy rápidamente.

Las empresas con un impacto positivo pueden contar con un apoyo específico.

Hay muchos programas de aceleración de negocios, subvenciones, fondos que invierten en empresas con una misión social, así como programas de apoyo de la Unión Europea, de los que estas empresas pueden beneficiarse. En Polonia, muchas se apoyan en instrumentos financieros bajo el marco del Fondo Social Europeo (FSE), que se estableció hace 4 años y asciende a más de 36 millones de euros. Otra iniciativa de promoción es el Social StartUp, que empezó a funcionar en 2015 como resultado de la cooperación entre la Fundación Ashoka, la Fundación UniCredit y el Banco Pekao S.A.

Cooperar con Kozminski Business Hub puede ser una propuesta interesante para los innovadores que quieran resolver problemas sociales utilizando las últimas tecnologías. La organización ofrece la posibilidad de recapitalizarse, así como asesoramiento de mentores para estas empresas de impacto positivo. En su último informe se puede encontrar información sobre muchos concursos, tanto polacos como internacionales, que apoyan a estos negocios. Por ejemplo, en la Unión Europea es muy conocida la iniciativa de los Premios StartUp Europe (SEUA) que son el resultado de la cooperación entre la Comisión Europea y la Fundación Finnov. Desde 2014, también se han concedido los Premios Central European StartUp, y la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social ha sido galardonada con el título de Empresa de Impacto Positivo del Año durante 19 años.

Katarzna Wierzbowska, presidenta de la Junta de la Fundación para el Empresariado Femenino, señala que en Polonia cada vez es más frecuente que las mujeres sean las que establecen empresas sociales inspiradas en el desarrollo sostenible y en cuestiones ecológicas y sociales. Esto puede relacionarse con numerosos programas dirigidos directamente a las mujeres, como el programa CrossEUWBA, Business in Women’s Hands (BWKR) o las subvenciones noruegas para mujeres empresarias, donde la subvención máxima es de 200 000 euros.

WoshWosh: cuidar el medio ambiente reparando y limpiando zapatos.

WoshWosh es sin duda una fuente de inspiración. Esta empresa social fue fundada por Martyna Zastawna en 2015. La compañía nació de la necesidad y el amor por los zapatos. Su principal objetivo es crear una conciencia social sobre el consumo excesivo y el cuidado del medio ambiente; todo ello con un espíritu de cero desperdicios.

WoshWosh estima que en el mundo se tiran 300 millones de zapatos después de sólo un año de uso. Un par de zapatos tarda 50 años en descomponerse, así que, en lugar de comprar zapatos nuevos, es mejor prolongar la vida de los que ya tenemos. WoshWosh ha renovado y reparado más de 30 000 pares de zapatos hasta el momento. Utilizan limpiadores de base vegetal para la reparación, ya que son los más neutrales para el medio ambiente. Esta es su manera de cuidar el planeta.

Pero hay más. En 2012, la última escuela de zapatería en Polonia cerró, y WoshWosh llenó este vacío organizando talleres para cultivar la casi desaparecida profesión de zapatero, mientras que promueven su labor como empresa. De esta manera crean nuevos puestos de trabajo en el mercado polaco. También apoyan activamente la difusión de la idea de la “empresa socialmente responsable” y participan en acciones sociales. Entre otras cosas, realizan regularmente recogidas de zapatos, y después de una limpieza profunda y renovación entregan los zapatos a personas necesitadas.

¿Cómo empezar?

Si estás interesado en el concepto de las empresas sociales y tienes una idea para desarrollar, pero careces de experiencia en la dirección de tu propio negocio, puedes aprovechar el programa Erasmus para jóvenes emprendedores. Es un programa de intercambio creado por la Comisión Europea que ofrece a los futuros empresarios la oportunidad de aprender a dirigir una pequeña empresa. [5]

En él, un empresario principiante tiene entre 1 y 6 meses para adquirir habilidades y experiencia. Es también un momento para intercambiar ideas e inspiraciones y ganar oportunidades para cooperar con socios extranjeros y profundizar en su conocimiento de nuevos mercados.

“El futuro de la responsabilidad social corporativa en Polonia no son las grandes empresas, sino una ‘economía de huellas positivas’. (…) Dejar un impacto positivo en la vida de las personas y el medio ambiente, combinando la aplicación de la misión social con los principios de la actividad comercial en el proceso de creación de un valor sostenible. Esto da lugar a un sentido de responsabilidad.” – Dr. Bolesław Rok, profesor de la Academia Leon Koźmiński.

Referencias:

[1]“Census Bureau,” [Online]. Disponible en: https://www.census.gov/library/publications/2019/demo/p60-266.html. [Fecha de consulta: 19/05/2020].
[2]“Parkiet.com – Laboratorium Nierówności na Świecie (WIL),” [Online]. Disponible en: https://www.parkiet.com/Gospodarka—-Kraj/304039882-Ryszard-Szarfenberg-W-Polsce-nierownosci-sa-akceptowane.html. [Fecha de consulta: 19/05/2020].
[3]T. Andersons. [Online]. Disponible en: https://www.pioneerspost.com/business-school/20200423/covid-proof-your-business-model-guide-social-entrepreneurs. [Fecha de consulta: 19/05/2020].
[4]A. Andrzejewska, P. Jachna, A. Osytek, M. Panek-Owsiańska, A. Pokora, B. Rok i A. Wrzosek, “Startapy pozytywnego wpływu – radykalna innowacja społeczna,” Kozminski Business Hub, Varsovia, 2019.
[5]“Erasmus for entrepreneurs,” [Online]. Disponible en: https://www.erasmus-entrepreneurs.eu/. [Fecha de consulta: 19/05/2020].

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